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Un asteroide al que vimos venir

Publicado el 25 noviembre 2022

El 19 de noviembre, el pequeño asteroide 2022 WJ1 ardió al entrar en la atmósfera sobre Norteamérica. Fue detectado unas horas antes del suceso por un telescopio automático de vigilancia del cielo.

Un asteroide al que vimos venir

Cada día, nuestro planeta es «bombardeado» por rocas que  vienen del  cielo. La gran mayoría de estos objetos tienen un tamaño de una motita de polvo y se consumen casi por completo en la atmósfera debido a su elevada velocidad de entrada. Este escudo natural es eficaz para objetos de hasta unos 7 a 10 m de ancho.

2022 WJ1: el sexto asteroide detectado antes de su llegada

Los asteroides mucho más grandes tienen el potencial de causar desastres si impactan con la Tierra. Es por lo que se han creado observatorios con telescopios automáticos para rastrear el cielo en busca de los más peligrosos. Hasta la fecha, se han registrado más de 30.000 objetos cercanos a la Tierra. Son asteroides cuya órbita se aproxima a la de nuestro planeta.
Inicialmente, estos observatorios se habían concebido para identificar objetos del tamaño de 1 km que, en caso de colisión supondrían el fin de nuestra civilización. Afortunadamente, de momento no se ha detectado ninguno. Pero las prestaciones de estos observatorios han evolucionado hasta el punto de que ahora detectan asteroides mucho más pequeños, y a veces antes de que entren en nuestra atmósfera.

Uno de los telescopios del Catalina Sky Survey en Arizona que detectó el asteroide 2022 WJ1.
© University of Arizona

La espectacular «estrella fugaz» causada por la re-entrada del asteroide 2022 WJ1 en la atmósfera el 19 de noviembre de 2022. La foto fue tomada por el astrónomo Robert Weryk de Ontario, Canadá.
© Robert Weryk 

 

Este es el caso de 2022 WJ1 detectado el 19 de noviembre por el Catalina Sky Survey en Arizona a las 04:53 en Tiempo Universal. Siguieron tres observaciones más, que proporcionaron datos suficientes para que un software de la Agencia Espacial Europea (ESA), calculara un riesgo de impacto de alrededor el 20% en 2-3 horas. Pronto, decenas de observaciones adicionales (existe una red mundial coordinada) afinaron el resultado y 2022 WJ1 ardió al pasar sobre los lagos Erie y Ontario, no lejos de la frontera entre Canadá y Estados Unidos. Se estimó que el asteroide tenía 1 m de ancho y, por tanto, era seguro. Es la sexta vez que los telescopios automáticos de observación del cielo detectan un asteroide antes de que entre en nuestra atmósfera.

Una lógica de protección global

A lo largo de los años, las agencias espaciales y las instituciones astronómicas han desarrollado una verdadera lógica de protección planetaria. La ESA cuenta con su propia organización, el Near-Earth Object Coordination Centre (NEOCC). Para la NASA, se trata de Planetary Defense Coordination Office (PDCO).
El objetivo más publicitado de estas organizaciones es detectar un asteroide capaz de causar la destrucción mundial y llevar a cabo una misión de desviación. Si bien es cierto que la posibilidad de este escenario se está estudiando, e incluso ha sido recientemente objeto de una prueba de viabilidad con DART, la protección de nuestro planeta también se está orientando hacia asteroides más pequeños cuyos daños afectarían a zonas importantes, como ciudades o regiones.

Por desgracia, estas «rocas paseantes» (de varias decenas o centenares de metros de ancho) se podrían detectar demasiado tarde para que se pudiera lanzar a tiempo una misión espacial (su pequeño tamaño dificulta su detección).

Por otra parte, los avances técnicos permiten detectarlas con la suficiente antelación para emitir una alerta, seguida de una evacuación de la población de la zona amenazada. La NASA financia los observatorios de tipo ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System), diseñados específicamente por la Universidad de Hawai para buscar en el cielo este tipo de asteroides.
En la Cité de l’espace de Toulouse, la película IMAX Cazadores de Asteroides 3D cuenta la historia de este planteamiento general de protección de la Tierra.

A continuación se muestra un vídeo (en inglés) en el que se explica cómo funciona ATLAS.

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Cálculo por la ESA del corredor de re-entrada del asteroide 2022 WJ1 sobre Norteamérica.
© ESA

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