UN CRISTAL PARA LA TIERRA

UN CRISTAL PARA LA TIERRA

Airbus desarrollará para la Agencia Espacial Europea la misión CRISTAL, un satélite dedicado a la vigilancia de los hielos y las regiones polares, testigos del cambio climático. Thales Alenia Space fabricará el altímetro IRIS.

Iniciado por la Comisión Europea, Copernicus el programa de observación de la Tierra,  se basa en varios satélites de la familia Sentinel. La Agencia Espacial Europea (ESA) se encarga de este segmento espacial. A este respecto, ya están operativos 7 satélites y  otros están previstos, como Sentinel-6A, cuyo lanzamiento debe realizarse el próximo mes de noviembre. El futuro a más largo plazo del programa Copernicus se basa en 6 nuevas misiones en preparación, incluyendo CRISTAL, dedicada a la topografía de los hielos y nieves polares.

El HIELO DE HOY Y EL CLIMA DE MAÑANA

CRISTAL es el acrónimo de CopeRnicus polar Ice and Snow Topography ALTimeter, o sea altímetro de la nieve y el hielo polar para Copernicus. Como puede adivinar, se trata de medir desde la órbita terrestre, no sólo el grosor de los hielos de mar (la banquisa), sino también la del manto de nieve. Los objetivos incluyen la determinación de la elevación de los casquetes polares.
La misión CRISTAL sigue mejorando una cosecha de datos iniciada con otros satélites de la ESA, como CryoSat 2.
Para llevar a cabo la misión CRISTAL, cuyo lanzamiento está previsto para 2027, la ESA encomendó la construcción del satélite a Airbus Defence and Space. El altímetro IRIS (Interferometric Radar Altimeter for Ice and Snow) embarcado estará bajo control de Thales Alenia Space, que aporta un know-how reconocido en este ámbito.
El siguiente vídeo de la ESA esquematiza el funcionamiento de CRISTAL con el altímetro IRIS.

IRIS se basa en la herencia de anteriores altímetros de Thales Alenia Space, aportando un radar bifrecuencia con el fin de medir el grosor del hielo de mar y el de la nieve que lo cubre. CRISTAL recogerá datos cuya utilidad es   inmediata a la vez que se refiere a nuestro futuro. Inmediata dado que, por ejemplo, se puede seguir la velocidad de deriva de los hielos en el mar o detectar icebergs. Estos parámetros son obviamente importantes para las operaciones marítimas (algunas de ellas científicas) en los océanos polares. CRISTAL se refiere también a nuestro futuro, como destaca Hervé Derrey, Presidente de Thales Alenia Space: “Las regiones polares tienen una auténtica influencia sobre los modelos climáticos a escala mundial, la circulación termohalina y el balance energético planetario”. Director de los programas de observación de la Tierra de la ESA, Josef Aschbacher confirma este aspecto de CRISTAL, al que describe como una “misión esencial” que será “crucial para la vigilancia de los indicadores del clima, incluida la variabilidad del hielo de mar ártico, así como el deshielo del manto glaciar y la banquisa”.

La observación de la Tierra, que nos permite ser capaces tomar el pulso de nuestro planeta y explorar el cambio climático, es objeto de una exposición permanente Nave Tierra, en la Cité de l’espace de Toulouse. Existe una versión itinerante que se expondrá en Montpellier en la Maison Départementale de l’Environnement entre el 24 de octubre y el 24 de enero de 2021.