Philae fotografiado por Rosetta

Philae fotografiado por Rosetta

Acercándose a 2,7 km de la superficie del cometa 67P, la sonda Rosetta de la Agencia Espacial Europea (ESA) pudo por fin fotografiar, indudablemente, el módulo de aterrizaje de Philae, allí donde los ingenieros pensaban que se había inmovilizado el 12 de noviembre de 2014.

“La Aventura del Philae Perdido” bien podría ser el título de una película de acción, esta vez con la sonda Rosetta en el papel de un Indiana Jones espacial y robótico, buscando, no el arca de la alianza, sino el módulo de aterrizaje de 100 kg que es el primero que se posó sobre un cometa, el 12 de noviembre de 2014. Y detrás de Rosetta se oculta todo el equipo de esta misión (ingenieros, científicos, controladores de suelo, etc), que nunca abandonó la idea de descubrir dónde se había inmovilizado Philae ¡después de su doble rebote imprevisto!

Rosetta - Philae

Philae sur 67P débusqué par Rosetta le 2 septembre 2016. On remarque le corps central du robot et ses jambes d’atterrissage dont une brillante grâce à l’éclairage du Soleil.
Crédit : ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

En el siguiente vídeo del CNES, Phillipe Gaudon explica el descubrimiento de Philae por Rosetta.

Buscando Philae

Volvamos un poco hacia atrás. Lanzada el 2 de marzo de 2004 por Ariane 5 desde Kurú, Rosetta efectuó un largo viaje de 10 años antes de su cita exitosa con el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko el 6 de agosto de 2014. En vez de sobrevolar el núcleo de un astro melenudo, Rosetta se convirtió en la primera sonda en ponerse en órbita del mismo. Además de explorar 67P con sus instrumentos, Rosetta soltó el 12 de noviembre el robot Philae que firmó el primer aterrizaje sobre un cometa. Ese día, la Cité de l’espace de Toulouse había acogido a más de  6.000 personas que habían venido para seguir el acontecimiento, como muestra el siguiente vídeo.

Sin embargo, la llegada no se desarrolló como estaba previsto. Nada más llegar al suelo, Philae rebotó y recorrió más de un kilómetro antes de inmovilizarse. Desgraciadamente, la unidad se quedó a la sombra e incapaz de recargar sus baterías. En el Centro Espacial de Toulouse del CNES (la agencia espacial francesa), los equipos del SONC (Space Operations and Navigation Centre), bajo la dirección de Philippe Gaudon, volvieron a programar el robot para que utilizara al máximo sus instrumentos antes de dejar de funcionar.
En el vídeo siguiente, Philippe Gaudon cuenta esta carrera contra el reloj delante de una maqueta a tamaño natural de Philae que estaba expuesta en la Cité de l’espace.

Al analizar distintos datos, los ingenieros y científicos calcularon los lugares más probables en los que podía encontrarse Philae. Rosetta tomó fotos de las zonas en cuestión, pero al estar a una veintena de km de distancia del núcleo, la resolución no permitía tomar una decisión.

Rosetta - Philae

Cette comparaison de clichés réalisés par Rosetta avant l’atterrissage de Philae (à gauche, le 22 octobre 2014) et après (12 et 13 décembre 2014) montre un «objet» brillant qui semble être «arrivé» entre octobre et décembre. Il s’agissait du candidat le plus sérieux pour situer Philae mais la résolution ne permettait pas d’en être certain à l’époque.
Crédit : ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

Encontrar Philae: una apuesta científica

Las cosas cambiaron recientemente, ya que Rosetta debe finalizar su misión con un próximo aterrizaje forzado controlado el 30 de septiembre. De hecho, la sonda está navegando actualmente cada vez más cerca de 67P en preparación de este acontecimiento. Y el 2 de septiembre, al pasar a solo 2,7 km de la superficie del núcleo cometario, la cámara de alta resolución OSIRIS de Rosetta sacó la región que parecía ser más probable. Éxito: con una resolución de 5 cm/pixel, la forma de Philae, que tiene aproximadamente el tamaño de una lavadora aparece claramente y no quedan dudas.
La posición de Philae con relación a la superficie del cometa explica también por qué fue casi imposible restablecer las comunicaciones a pesar de dos breves señales de radio percibidas por Rosetta en junio y julio de 2015.

Rosetta - Philae

Le cliché de la caméra OSIRIS de Rosetta du 2 septembre 2016 montre de façon éclatante Philae sur le petit lobe de 67P, là où ingénieurs et scientifiques pensaient le plus probable qu’il soit arrivé.
Crédit : ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

Sin embargo, encontrar Philae no es solo una satisfacción vinculada a la curiosidad: tiene su utilidad científica. En efecto, después de haberse inmovilizado, Philae tomó numerosas medidas. Pero al rebotar, ya no estaba en el lugar previsto. Por ello, sin la información de su ubicación, los científicos no podían situar con exactitud dónde habían trabajado los instrumentos. Al ser el núcleo de 67P un entorno complejo y variado, esta precisión era esencial. Ha quedado validada gracias a Rosetta. Como resume Matt Taylor, el responsable científico de Rosetta en el ESA, “ahora que sabemos dónde está, podemos situar los 3 días de ciencia de Philae en su contexto correcto”.