Las fiestas de fin de año en versión ISS

Las fiestas de fin de año en versión ISS

Allí arriba, se celebran Navidad y Año nuevo: ¡es importante para la moral de la tripulación! Para esa ocasión, se han previsto algunas comidas más festivas así como accesorios (sombrero, arbolito de Navidad), para ambientarse.

A primera vista, uno puede asombrarse de que una misión espacial (además habitada, por lo que tiene las estrictas exigencias de seguridad que podemos imaginarnos) se preocupe de proporcionar “buenos platos” a los astronautas. Debería bastar con respetar las aportaciones nutritivas necesarias con una comida sana y equilibrada… Pero no es así. Al igual que en el suelo, la eficacia de los astronautas depende de su moral. Y se descubrió que unas comidas eficaces a nivel alimenticio pero insípidas, son negativas para su moral, sobre todo para las misiones de larga duración como la de la Estación Espacial Internacional (unos 6 meses). En esta lógica, el hecho de alejar a las tripulaciones de momentos simbólicos como algunas fiestas, empeora la forma psicológica. Por ello, se señalan los cumpleaños, celebraciones nacionales y otras, aunque de manera más sencilla que en la Tierra. Y obviamente, son inevitables Navidad y Nochevieja.
Pero antes de ir más lejos, hablemos de comida, un elemento festivo obvio.

Buenas comidas para una buena moral

Lo ha evocado Thomas Pesquet en varias ocasiones antes de despegar para su misión, la comida “habitual” de la Estación Espacial Internacional contará con platos procedentes de la tradición culinaria francesa. La agencia espacial francesa, CNES, precisa que esta gastronomía orbital se basa en una “colaboración entre el CADMOS y la escuela hotelera de Souillac y, posteriormente, con la asesoría de los equipos de Ducasse”. El CADMOS es el Centro de Ayuda al Desarrollo de las Actividades en Micro-gravedad y las Operaciones Espaciales, un centro del CNES ubicado en Toulouse. Ducasse asesores es la empresa de profesionales culinarios del famoso Chef Alain Ducasse, que ha sido galardonado con estrellas culinarias. Sin lugar a duda, los colegas rusos y americanos del décimo francés en el espacio apreciarán esta variedad suplementaria en el grupo de las comidas “autorizadas”. Sí, “autorizadas”, ya que deben respetar las estrictas normas de higiene de la agencia espacial rusa Roscosmos o de la NASA americana, para la seguridad de las tripulaciones (sería problemática una intoxicación alimentaria en el espacio). Por otra parte, el CNES precisa que las comidas previstas para la misión de Thomas Pesquet “se fabrican con la participación de la empresa bretona Hénaff” y que “recibieron la autorización de la NASA”. Este delicado equilibrio entre las normas de seguridad y la creatividad culinaria pretende evitar la rutina. Las agencias espaciales saben que unas recetas que se parecen demasiado transforman el momento de convivencia y descanso, que debe ser la comida, en una frustración capaz de lastrar el entusiasmo de una tripulación.

En el Johnson Space Center de la NASA de Houston, 2 astronautas (el americano Kjell Lindgren y el Japonés Kimiya Yui) prueban las distintas comidas propuestas por los nutricionistas. Las puntúan para que su régimen alimenticio tenga en cuenta sus preferencias. Crédito: NASA

En el Johnson Space Center de la NASA de Houston, 2 astronautas (el americano Kjell Lindgren y el Japonés Kimiya Yui) prueban las distintas comidas propuestas por los nutricionistas. Las puntúan para que su régimen alimenticio tenga en cuenta sus preferencias. Crédito: NASA

En la tierra, antes de despegar, los astronautas prueban los platos que comerán durante la misión. Y contrariamente a lo que se podría creer, su planificación alimentaria no solo incluirá sus platos preferidos: es necesario mantener un elemento de descubrimiento y sorpresa para evitar cualquier monotonía.

Por ello, comprendemos que las fiestas sean una ocasión ideal para romper la rutina culinaria. Así pues, los americanos no dejan de celebrar su inevitable Thanksgiving de noviembre con el tradicional pavo… en este caso deshidratado y en bolsita. Pero lo importante es proponer pavo para que los astronautas de nacionalidad americana no se sientan apartados de un acontecimiento que forma parte de su cultura. Además, es la ocasión para ellos de compartirlo allí arriba con sus colegas de otros países: se trata de un elemento de cohesión de la tripulación.

A finales de noviembre, los 3 rusos y el francés Thomas Pesquet (arriba en el centro) de la Expedición 50 de la ISS compartieron la comida especial de Thanksgiving de los americanos Robert Kimbrough y Peggy Whitson. Crédito: NASA

A finales de noviembre, los 3 rusos y el francés Thomas Pesquet (arriba en el centro) de la Expedición 50 de la ISS compartieron la comida especial de Thanksgiving de los americanos Robert Kimbrough y Peggy Whitson. Crédito: NASA

Obviamente, Navidad y Nochevieja no pueden celebrarse sin comida especial. Allí también, está prevista una pequeña diferencia con relación a los platos estrictamente dietéticos. Un gran clásico en órbita es el recurso a las tortillas mexicanas, incluso para el foie gras si lo hay… Eso puede parecer ser una transgresión… En realidad, se elige la tortilla porque produce muchísimas menos migas que el pan. En efecto, en ingravidez, este tipo de restos se dispersarían rápidamente dentro del habitáculo y, si fueran inhalados por descuido, podrían causar problemas respiratorios… ¡Lo primero es la seguridad!

Navidad y Nochevieja: accesorios para el ambiente

Si no se descarta el concepto de buena comida para Navidad y Nochevieja, no parece que el decorado técnico y funcional de los módulos de la ISS sea ideal para crear ambiente. Muy afortunadamente, se han previsto y llevado ahí arriba unos inteligentes accesorios, que abultan poco. Se han almacenado algunos gorros rojos de borla para quien quiera llevarlos, al igual que unos arbolitos en tela o miniaturas, guirnaldas e incluso calcetines para acoger los regalos (simbólicos por cierto, pero la intención es lo que cuenta), a pesar de que no haya chimenea para la llegada del Papá Noel (¡menuda sorpresa!).

Además de comidas más festivas, las tripulaciones de la ISS tienen a su disposición un conjunto de accesorios para poder decorar la Estación con los colores Navideños. Crédito: NASA

Además de comidas más festivas, las tripulaciones de la ISS tienen a su disposición un conjunto de accesorios para poder decorar la Estación con los colores Navideños. Crédito: NASA

Añadiremos un pequeño plus al hecho de celebrar Navidad y Nochevieja en el espacio. En primer lugar, dado que la Estación alberga siempre a rusos, se celebra la Navidad 2 veces: la Navidad del 25 de diciembre del calendario gregoriano que es la referencia, y también la Navidad rusa del calendario ortodoxo (a primeros de enero). Para el paso al año nuevo, ya que la ISS da una vuelta a la tierra en 90 minutos, ¡su tripulación puede divertirse marcando el acontecimiento para cada huso horario sobrevolado! Pequeña precisión: el alcohol está oficialmente prohibido a bordo.

Las tripulaciones de la ISS no dudan en ambientarse en la Navidad y las fiestas de final de año. Crédito: NASA

Las tripulaciones de la ISS no dudan en ambientarse en la Navidad y las fiestas de final de año. Crédito: NASA

Tengamos en cuenta que no han esperado la existencia de la Estación Espacial Internacional para celebrar las fiestas de fin de año. Para recordar las noticias espaciales sobre este tema, le proponemos 3 ejemplos: Apollo 8, una misión de la estación Skylab, y el Papá Noel del transbordador espacial.


La Navidad de Apollo 8

La Navidad más inusual en órbita fue muy probablemente la de la misión Apollo 8. Aunque sólo fuese porque se desarrolló en órbita… ¡lunar! Era diciembre de 1968 y en plena carrera hacia la Luna. Los servicios secretos del Tío Sam temían que los soviéticos pudieran adelantarse a la NASA debido a la preparación del cohete N1, comparable al Saturn V americano. Por ello, Apollo 8 se había propuesto enviar a 3 astronautas para girar varias veces en torno a la Luna cuanto antes sin posarse. De hecho, el comandante Frank Borman y sus colegas James Lovell y Williams Anders, llegaron a su destino el 24 de diciembre. Para confirmar no sin humor el éxito de la maniobra, James Lovell señaló a Houston por radio “hay un Papá Noel”.
Durante esta misión fue cuando unos hombres asistieron por primera vez a una “salida de Tierra”. En realidad, para un observador que estuviera sobre la Luna, la Tierra estaría casi inmóvil en el cielo. En cambio, en órbita lunar, el desplazamiento de la nave hace que nuestro planeta parezca salir del horizonte seleno. El siguiente vídeo de la NASA explica cómo se fotografió esta “salida de Tierra” por parte de la tripulación de Apollo 8.

En un directo televisado, los tres hombres leen un capítulo del Génesis antes de que el comandante felicite a todos los habitantes de la Tierra por parte de la tripulación. No cabe duda de que Borman, Lovell y Anders pensaron que esta lectura se adaptaba a la fecha del 24 de diciembre y que la parte elegida (la creación del cosmos) era suficientemente consensual sin contrariar a nadie. Sin embargo, una militante atea americana demandó estrepitosamente a la NASA, ya que consideró que la agencia gubernamental había violado la constitución favoreciendo una religión particular bajo el pretexto de que el Génesis está sacado de la Biblia. No obstante fue desestimada por el Tribunal Supremo de Estados Unidos. Abajo, la lectura del texto del Génesis por la tripulación de Apollo 8.

El árbol de Navidad en latas de conserva de Skylab

Con los vuelos de larga duración a bordo de estaciones orbitales, las misiones habitadas abarcan cada vez más los períodos de final de año. Inicialmente, hay que reconocerlo, reinaba la improvisación. En los años setenta, la NASA decidió realizar un ambicioso programa de “casa orbital”. Lanzada de una sola vez con ayuda de un cohete Saturn V, la estación bautizada Skylab era un “laboratorio del cielo” (traducción de su nombre) de 90 toneladas que giraba alrededor de la Tierra. La tercera misión habitada con destino a Skylab despegó el 16 de noviembre de 1973. Los 3 astronautas fueron de Florida hasta la estación con una cápsula Apollo. Dada la duración planeada de su estancia (volvieron el 8 de febrero de 1974), se celebró la Navidad en órbita… Excepto que para Gerald Carr, William Pogue y Edward Gibson, ¡no se había previsto nada festivo! Los 3 americanos decidieron sin embargo marcar el acontecimiento: fabricaron un árbol de Navidad con latas de conservas alimentarias.

El arbolito de Skylab, creado por los astronautas Gerald Carr, William Pogue y Ed Gibson en diciembre de 1973. Crédito: NASA

El arbolito de Skylab, creado por los astronautas Gerald Carr, William Pogue y Ed Gibson en diciembre de 1973. Crédito: NASA

El Papá Noel de Discovery

Las lanzaderas de la NASA evitaban este período, ¡pero a veces fue imposible hacerlo! Así pues, en 1999, el telescopio espacial Hubble peligró, ya que sus giroscopios se averiaron uno tras otro. El riesgo consistía en perder el preciado control del observatorio orbital, lo que equivaldría a despedirse de miles millones de dólares invertidos en el programa. La NASA organizó entonces con urgencia el vuelo de la lanzadera STS-103. Discovery despegó el 20 de diciembre hacia el telescopio dañado, llevando a 7 astronautas a bordo, incluidos el francés Jean-François Clervoy y el Suizo Claude Nicollier, ambos de la Agencia Espacial Europea (ESA). Dado que se cumplieron con éxito los objetivos de la misión, los 7 hombres pudieron, con la bendición de la Tierra, celebrar la Navidad arriba. Claude Nicollier previó una buena ración de chocolates suizos, para poder honrar su país. La Cité de l’espace contactó con Jean-François Clervoy con respecto a esta Navidad espacial. Nos precisó que la comida Navideña incluía además foie gras de pato sobre tortillas mexicanas, cassoulet y cerdo confitado con lentejas.

La tripulación de la misión de la lanzadera STS-103 celebrando la Navidad en el espacio. Arriba y de izquierda a derecha: los americanos Steven Smith, Michael Foale y Curtis Brown (comandante), y el francés Jean-François Clervoy. Abajo y de izquierda a derecha: la suiza Claude Nicollier y los americanos Scott Kelly y John Grunsfeld.
Crédito: NASA

La tripulación de la misión de la lanzadera STS-103 celebrando la Navidad en el espacio. Arriba y de izquierda a derecha: los americanos Steven Smith, Michael Foale y Curtis Brown (comandante), y el francés Jean-François Clervoy. Abajo y de izquierda a derecha: la suiza Claude Nicollier y los americanos Scott Kelly y John Grunsfeld.
Crédito: NASA

Por otra parte, el astronauta tiene un excelente recuerdo de esta cena de Nochebuena, y también una enseñanza para nuestro futuro: “Navidad en el espacio, es una buena ocasión para meditar sobre el ciclo de la vida y los nacimientos. En nuestra nave espacial, somos como semillas enviadas al espacio para sembrar las generaciones futuras que explorarán cada vez más lejos dentro del cosmos y los océanos, para buscar las respuestas a nuestro futuro”. Jean-François Clervoy también nos comentó que Papá Noel había venido a visitarles, “entrando por no sabemos qué abertura, nadie supo nunca quién era – secreto de tripulación”. Para los astronautas, fue una forma de conservar una dimensión íntima de esta Navidad orbital.

En la EXPO Astronautas, descubra las raciones de los astronautas. Arriba a la izquierda, las latas de conserva azules y blancas son comidas de Comtesse du Barry llevadas por Jean-François Clervoy durante su misión de la lanzadera para reparar el telescopio espacial Hubble. Una de las recetas se titula “la compota de paloma con dátiles, pasas y especias”. ¡Apetece ya con el nombre! Crédito: Espace & Exploration / Marie Ange Sanguy

En la EXPO Astronautas, descubra las raciones de los astronautas. Arriba a la izquierda, las latas de conserva azules y blancas son comidas de Comtesse du Barry llevadas por Jean-François Clervoy durante su misión de la lanzadera para reparar el telescopio espacial Hubble. Una de las recetas se titula “la compota de paloma con dátiles, pasas y especias”. ¡Apetece ya con el nombre! Crédito: Espace & Exploration / Marie Ange Sanguy

¿Desea conocer mejor la comida en el espacio? Tiene suerte: el tema se aborda con todo detalle en la EXPO Astronautas de la Cité de l’espace. En la misma, verá verdaderas raciones concebidas para las misiones espaciales y, en particular, las raciones cocinadas por la empresa francesa Comtesse du Barry y llevadas al espacio por Jean-François Clervoy. Hasta puede comprar comidas similares en la tienda de la Cité de l’espace.
En la EXPO Astronautas, ¡cocinará su propia comida orbital en una animación! Este tema se presentó en vídeo en el episodio 9 de nuestra serie “en directo con Thomas Pesquet” abajo (en 00:50).